Memorias de Tierga. Parte II

Cuando voy con la furgo por estas tierras a veces me paran en los caminos. Se ha corrido la voz que el de la furgoneta amarilla paga bien la uva. Y a mí me encanta parar, bajar la ventanilla, y que me cuenten…

A veces te ves dentro de esas casetas, garajes, bodegas donde estas gentes llevan toda la vida elaborándose sus garnachas de manera precaria y rústica. Esta vez llegué al mediodía, demasiado calor para ser casi final de octubre. Pepe me esperaba en su viña con todas las cajas repartidas en los orillos.

-Entra hombre entra-

-Pero … ¿con la furgo? -le pregunto.

-Sí, que no pasa nada-. Rodeo toda la viña y nos cargamos 1000 kilos entre los dos. Al salir noto que la furgo se clava un poco. Pienso “este repecho no lo libro”.

-Dale, dale más- veo a Pepe bracear por el retrovisor. Intento pasar la zanja pero me quedo atascado. -Por ahí no Javier, maño. !Ala! Ya voy a por el tractor “pa” sacarte-. Son las tres de la tarde. Sudo, un culillo de agua caliente en la puerta de la furgo y Juan simón esperando en la bodega para descargar….

Conseguir nuestro TIERGA a veces tiene estas cosas. Menos mal que luego Pepe te lleva a su refugio y te da un momento impagable como este.

 

Pura Garnacha.  La Calandria (@puragarnacha)
www.puragarnacha.com

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Una respuesta a Memorias de Tierga. Parte II

  1. Rafa dijo:

    Como lo currais !! ( y que bien lo estais haciendo )

    Saludos y suerte.

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